agrodiariohuelva.es|miércoles, noviembre 22, 2017
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El representante del CEDEX subraya que uno de los beneficios sociales del regadío es quitar el hambre 

El Jefe de Área de Gestión Sostenible de Agua y Territorio del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), Julián Martínez Beltrán, ha abordado en una ponencia ‘Las externalidades positivas del regadío’, partiendo de la premisa de que el principal beneficio de estos cultivos es la producción de alimentos y de fibra, una producción de alimentos que quita el hambre en el mundo, como ya ocurriera en España, y estamos ante una necesidad porque 1.000 millones de personas pasan hambre en el mundo.

El responsable del CEDEX ha intervenido en el marco del XIII Congreso Nacional de Comunidades de Regantes de España.

El principal objetivo de la ponencia de Martínez Beltrán ha sido “subir la autoestima de los regantes, injustamente acusados de perjuicios al medio en el que desarrollan su actividad”. Para el representante del CEDEX también contribuyen a la protección del medio ambiente porque transforman el paisaje, quitan la erosión y capta CO2 purificando así la atmósfera.  

El ponente ha subrayado que el regadío también es muy importante desde el punto de vista social y poblacional, al fijar el territorio en el medio rural y llevar a un equilibrio de la habitabilidad entre los núcleos urbanos y rurales. Además, desde el punto de vista económico, el regadío consumen y movilizan servicios, al tiempo que dan lugar a productos que alimentan la industria agroalimentario. En definitiva, el regadío supone un factor multiplicador de desarrollo.

 

Fernando Sánchez, gerente de la Comunidad de Regantes de Palos. Foto: Alberto Díaz. Enfoque Exterior.

Fernando Sánchez, gerente de la Comunidad de Regantes de Palos. Foto: Alberto Díaz. Enfoque Exterior.

En una comunicación, el gerente de la Comunidad de Regantes Palos de la Frontera, Fernando Sánchez, ha abordado en su comunicación los ‘Riesgos por la aplicación de dotaciones deficitarias en el cultivo de la fresa: análisis y consecuencias’, alertando de que los cultivos de berries en la provincia de Huelva están en peligro por las dotaciones insuficientes de agua que contemplan los planes hidrológicos.

Fernando Sánchez ha defendido la importancia del cultivo de la fresa en Huelva y en España, apuntando que el 95% de la fresa que se produce en España se produce en Huelva y sólo en 7.000 hectáreas, pero Huelva es la mayor exportadora de fresa del mundo y es la mayor productora de Europa y la segunda del mundo, con 340.000 toneladas, sólo por detrás de Estados Unidos.

Después de destacar la importancia del cultivo de la fresa en la economía onubense, ya que concentra el 45% de los contratos que se registran en la provincia -139.500-, sólo supone el 14% del paro provincial y representa el 5,8% del PIB provincial (el doble de la media de lo que representa la agricultura a nivel nacional), ha lamentado que las dotaciones previstas en los planes hidrológicos no tengan en cuenta las necesidades del cultivo, a pesar de que el regadío onubense está a la vanguardia en tecnificación.

Según ha expuesto el gerente de la Comunidad de Regantes Palos de la Frontera, diferentes estudios exhaustivos demuestran que los cultivos de fresas de la provincia necesitan casi 7.000 hectómetros cúbicos por hectárea al año para poder rentabilizar la inversión que realiza el productor de 45.000 euros por hectárea, necesaria para producir un kilogramo de fruta por planta que es lo mínimo para hacer rentable la producción con los precios que presenta el mercado. Por ello, ha lamentado que los planes hidrológicos sólo doten al cultivo de la fresa de 4.900 hectómetros cúbicos por hectárea al año, lo que hace inviable y no rentable que subsistan las berries en la provincia de Huelva.

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