agrodiariohuelva.es|Lunes, Junio 26, 2017
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Presente y futuro de los regadíos del Condado 

Cristóbal PicónCristóbal Picón || Presidente de la Plataforma en Defensa de los Regadíos del Condado

Es evidente que sólo podemos conocer la realidad del momento en que vivimos, pero también es cierto que podemos pronosticar cuál puede ser el futuro que nos espera, al menos a corto plazo.Yo no voy a negar que los momentos actuales son convulsos y que además se están generando tensiones en el sector; un sector que está soportando una presión enorme sobre sus espaldas a pesar de que practiquemos una agricultura vanguardista y moderna.

Nuestros sistemas de riegos, nuestras tecnologías y la optimización del uso de agua son, sin lugar a duda, un ejemplo de buen hacer y de respeto al medio ambiente. Tenemos unos cultivos que se riegan gota a gota. Los higrómetros nos marcan la cantidad de agua que debemos utilizar; ni que decir tiene, que evitamos la evaporación con riegos nocturnos, que faseamos las parcelas y que localizamos la zona a mojar.

Por otro lado utilizamos fertilizantes solo en la justa medida que la plantación requiere y que un 80 % de nuestra producción está en “ecológica o en integrada”.

Yo diría más, bastante más del 50 % de las explotaciones de berries reutilizan el agua procedente de sus propios riegos y, por si todo esto fuese poco, pagamos el agua por m3 consumido a unos precios que invitan al ahorro y que, evidentemente, desechan el despilfarro. Está claro que la forma del uso del agua de hoy está muy lejos de aquellos principios de los años 60.

Por otro lado, el sector se ha comprometido con su entorno, y ha aceptado las limitaciones que las administraciones han propuesto a lo largo de los años, así pues, hemos aceptado un Plan de Ordenación del Territorio, una serie de espacios protegidos como la zona LIC, Ramsar, Renpa, Red Natura, Zepa, Potad, espacios naturales, dominios públicos hidráulicos, etc. y, por último, el Plan Especial de los Regadíos de la Corona Norte Forestal de Doñana; traducido al castellano: El 70 % de nuestro territorio está protegido.

Por tanto, la adaptación del agricultor a los nuevos tiempos es evidente. La pregunta que nos hacemos es si nuestros políticos y las administraciones son conscientes de esta evolución que ha vivido el sector de los frutos rojos a lo largo de los últimos años.

No nos olvidemos que la agricultura de primor supone un 80 % del PIB de los municipios del Condado y que ¡generamos más de 80.000 empleos al año, facturando más de 500 millones de euros anuales!

¡Cómo viviríamos hoy sin agricultura! ¿Alguien se lo imagina?

¡Si todo este imperio se cae, alguien será responsable de lo que ocurra!

¡El sector no puede seguir viviendo en esta angustia vital! La tensión de los agricultores está subiendo como la espuma y la Plataforma, aunque intenta poner cordura en todo lo que puede, no es capaz de evitar tensiones. La clase política está demasiado enfrascada en luchas entre partidos y no se da cuenta que los ciudadanos son tan listos, o tan tontos, como ellos.

El agricultor de a pie se considera desprotegido, aislado en un mundo hostil y sin el amparo de quien lo representa. Se aburre de las declaraciones de unos y de otros y no se cree casi nada de lo que prometen.

¿Cuál será el final de toda esta historia? ¿Realmente habrá alguien que se considere ganador de estas batallas?

¡Qué corta es la vista que algunos tienen de lo que nos ocurre en la Comarca!

Dice el refranero que generalmente “tenemos lo que nos merecemos”, pero me resisto a admitir la realidad del presente y quiero pensar que el futuro será mejor. Es necesario vivir el presente y vacunarse para que el futuro sea esperanzador.

En estos últimos meses hemos visto cómo diferentes colectivos han defendido un trasvase al Condado de forma inmediata;  asociaciones como COAG, Asaja, UPA, Faeca, CCOO, UGT, Freshuelva, la FOE, Interfresa, etc. han tenido un clamor hacia la aprobación de un trasvase y de unas concesiones temporales para evitar los desastres que pueden venir. Y sin embargo no hay avances significativos. Ni siquiera 35.000 ciudadanos pidiendo lo mismo (¡AGUA YA!) han podido romper las barreras de la burocracia política.

Continua el refranero diciendo que el “tiempo va poniendo las cosas en su sitio” y “que el que provoca vientos, recoge tempestades”.

Cada uno debe ser responsable de sus actos y de su forma de actuar. Yo evidentemente me puedo equivocar en mis convicciones pero estoy seguro que el pueblo es sabio en sus decisiones y yo me considero pueblo.

 

 

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