agrodiariohuelva.es|Lunes, Marzo 27, 2017
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Las producciones integradas y ecológicas y el residuo cero despiertan gran interés en el sector onubense de frutos rojos 

La presentación de la producción integrada, la producción ecológica y el residuo cero como tendencias actuales en los sistemas de cultivo de los frutos rojos ha abierto la primera jornada de ponencias en el I Congreso de Frutos Rojos que, entre la jornada de este miércoles y mañana jueves, será el foro de debate donde analizar actuaciones orientadas a impulsar el sector, así como revisar acciones estratégicas del mismo.

La producción integrada como sistema de cultivo a caballo entre la agricultura ecológica y la tradicional ha sido el primer tema de análisis de la jornada, de la mano de la técnico de Agrocolor, Alicia García del Valle, que ha repasado la evolución de este sistema de certificación que, actualmente y en lo que a frutos rojos se refiere, solo es aplicable a la fresa. Así, Del Valle detalló que en 2014 la producción integrada de fresa alcanzaban las 5.266 hectáreas, ya que ha habido un crecimiento exponencial continuo desde el año 1999.

Para certificar la producción integrada, según el Reglamento específico que lo regula y la Orden que actualmente está en vigor de 3 de julio de 2013, se tienen en cuenta aspectos agronómicos, como el tipo de suelo, la utilización del riego, como se lleva a cabo la recolección o la trazabilidad del fruto. Sin olvidarnos de otros como los tratamientos fitosanitarios y fertilizantes, seguridad e higiene, transportes y gestion de los residuos. Además del control de plagas y enfermedades para lo que se lleva a cabo un sistema de muestreo con estaciones de control con 25 plantas en cada una de ellas. Agrocolor es una de las empresas pioneras en Andalucía en el campo de la certificación agroalimentaria.

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La técnico de Agrocolor, Alicia García del Valle.

A diferencia de la anterior, la producción ecológica es aplicable a todo tipo de berries. Como ha explicado el presidente de Ecovalia –asociación pionera entre los organismos de certificación de agricultura ecológica de España-, Álvaro Barrera, en Huelva son 97,58 las hectáreas de fresas cultivadas bajo el sistema de producción ecológica, mientras que las del resto de berries suman 2,15. En cualquier caso, ha puntualizado, se trata de un “sistema agrario de producción económicamente viable” cuya demanda supera a la oferta. En este sentido, ha recordado que en 2013 la producción ecológica de frutos rojos en 2013 en el mundo alcanzaba las 42.688 hectáreas de cultivo.

Barrera insistió en que la etiqueta ‘bio’ o ‘ecológico’ es un “paraguas de marca de garantía amparada por un Reglamento europeo que es de aplicación directa en todos los países de la Unión Europea”. Y recordó que no se trata de un mercado elitista, “es que al consumidor europeo cada vez le preocupa más todo lo relacionado con el medio ambiente y sabe perfectamente lo que es un producto ecológico”. En este sentido, hizo enfásis en como el consumo de productos ecológicos se ha triplicado en los últimos diez años y puso sobre la mesa determinadas cifras que así lo atestiguan, como los 24.347 millones de euros que se gastaron en 2013 en Estados Unidos en productos ecológicos. En ese mismo año se consumieron en España productos ecológicos por valor de 998 millones de euros, muy lejos, ya no de USA, sino de nuestros vecinos europeos como Alemania o Francia, con un gasto de 7.550 y 4.380 millones de euros, respectivamente.

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Álvaro Barrera, presidente de Ecovalia-CCAE.

El residuo cero ha sido la última cuestión tratada dentro del primer bloque de ponencias, denominado ‘Tendencias actuales en los sistemas de cultivo de frutos rojos’. El director técnico y el gerente de Operaciones de Zerya Producciones Sin Residuo, Antonio Alcázar y Javier Arismendi, respectivamente, han explicado al auditorio los pormenores del sistema Zerya de gestión agrícola, el cual desarrolla técnicas e investigaciones para que los productores inscritos en el mismo avancen hacia un modo de producción más sostenible y con el menor consumo de residuos. De esta manera, el producto final es un alimento sin residuos fitosanitarios.

Así, han detallado los aspectos necesarios a tener en cuenta para obtener una producción sin residuos como el tipo de suelo, el agua, el tipo de cultivo, los medios técnicos con los que se desarrolla ese cultivo, el uso de fertilizantes, o la fitopatología de los cultivos. También recomendó tener cuidado con el manejo de determinados insecticidas, fungicidas y herbicidas porque en ellos puede haber productos persistentes.

Todo ello da como resultado una producción que desde el punto de vista socioambiental responde a “criterios de seguridad alimentaria, al tiempo que garantiza las cualidades organolépticas y una producción sostenible medioambientalmente”, explicó Alcázar.

Zerya es un marca de calidad privada y de cumplimiento voluntario, creada por especialistas del sector, para que cualquier productor hortofrutícola pueda desarrollar un sistema de gestión técnica que le permita producir alimentos sin residuos.

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