agrodiariohuelva.es|Martes, Abril 25, 2017
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WWF afirma que más de 1.700 balsas de riego, la mayoría ilegales, acaparan el agua de Doñana 

pozo doñana

A través del análisis de imágenes de satélite y de fotografía aérea, WWF ha descubierto más de 1.700 balsas para el regadío en el entorno de Doñana que acaparan el agua que debería llegar a la marisma, mientras en los documentos oficiales sólo se admite la existencia de “más de 200”.

Las balsas ocupan una superficie de 235 hectáreas y, según la estimación de WWF, al menos el 80% son ilegales, al haberse construido sin autorización o en lugares protegidos (como montes públicos o zonas de dominio público hidráulico de arroyos) sin que las administraciones actuaran para que se cumpliera la ley, pese a las denuncias en muchos casos por parte de la guardería fluvial. Para WWF, este descubrimiento es una prueba indiscutible de que las administraciones “no han actuado y han permitido durante años el crecimiento caótico e ilegal de la agricultura intensiva que está acabando con el acuífero de Doñana”.

Durante décadas, según la organización conservacionista, “la agricultura intensiva de regadío ha crecido sin control alrededor de Doñana, con infraestructuras asociadas como pistas forestales, tendidos eléctricos, pozos y, de forma importante, balsas que actúan de depósito para el agua de riego”. WWF revela por primera vez un análisis completo de las balsas de riego existentes en el entorno de Doñana, que, asegura, “no dejan de crecer año tras año ante los ojos de las administraciones, existiendo en la actualidad  1.712 balsas de este tipo, que ocupan una superficie de 235,10 hectáreas”. El volumen de agua que se acapara en estas balsas equivaldría casi al de 2.800 piscinas olímpicas que deberían estar en los acuíferos y arroyos que ahora llegan casi secos a las marismas de Doñana, según los cálculos realizados por WWF.

Construidas sin permisos de obras

En este sentido, WWF denuncia que, según su análisis, al menos un 80% de las balsas del entorno de Doñana “son ilegales, al haber sido construidas sin permisos de obras o no contar con la autorización oportuna”. En muchos casos, añade, “son una pieza esencial en el robo del agua ya que una gran parte se llenan con agua captada de forma ilegal”.

WWF ha sobrevolado muchas de estas balsas mediante drones y ha comprobado su enorme impacto ambiental, ya que al menos112 balsas están en corredores ecológicos, 20 dentro de la Red Natura 2000, y 138 en la zona de máxima protección del Plan de la Corona Forestal de Doñana. Además, hay muchas en mitad de bosques, o en cauces públicos de arroyos. El crecimiento sin control de balsas de riego también supone un riesgo para la fauna: en marzo de este año se encontró un lince ibérico ahogado en una balsa ilegal de Lucena del Puerto (Huelva).

La nueva cartografía llegará también a la Fiscalía

WWF enviará la cartografía con todas las balsas al consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y a la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para que cumplan con su responsabilidad, inicien las acciones legales pertinentes y eliminen las balsas ilegales cuanto antes, asegurando la restauración de los ecosistemas dañados. También se remitirá la información a los Ayuntamientos de la zona, para que comprueben si las balsas cuentan con las autorizaciones pertinentes y de acuerdo con los Planes Generales de Ordenación Urbana.

WWF también hará llegar a la Fiscalía de Medio Ambiente, a la UNESCO y a la Comisión Europea esta información. La organización afirma que “es importante recordar que la mala gestión del agua en Doñana, que ha provocado la sobreexplotación del acuífero que da vida al Parque Nacional, ha hecho que Bruselas abra un proceso de infracción contra España por la vulneración de las leyes de protección de la naturaleza”.

“Un pozo en medio de un pinar es difícil de detectar, pero es imposible no ver una balsa ilegal del tamaño de un campo de fútbol. El Gobierno y la Junta de Andalucía llevan demasiado tiempo mirando hacia otro lado ante el robo del agua en Doñana. Es un escándalo y es hora de que, antes de que el daño sea irreversible, hagan que se cumpla la ley y pongan fin a la impunidad en el robo del agua, que se produce a la vista de todos en Doñana”, ha asegurado el secretario general de WWF España, Juan Carlos del Olmo.

Las imágenes aéreas de balsas en el entorno de Doñana captadas por WWF (vídeo y fotografías)

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