agrodiariohuelva.es|Miércoles, Abril 26, 2017
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La comisión de Agricultura del PE aprueba la resolución de mejora de los controles de las plagas en las importaciones de cítricos 

La comisión de Agricultura del Parlamento Europeo ha aprobado una resolución presentada por Clara Aguilera que rechaza las modificaciones que  la Comisión Europea pretende introducir sobre los controles de las importaciones de cítricos de terceros países en la actual normativa de Sanidad Vegetal de la UE.

“Es fundamental dotarnos de herramientas efectivas para que el drama de la Xylella Fastidiosa, que vive el Sur de Italia, no se reproduzca en las plantaciones de cítricos de Valencia, Andalucía u otros territorios de la UE”, ha declarado Aguilera. “Si hemos aprendido esa lección, no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras la CE intenta relajar los controles fitosanitarios de los cítricos importados de terceros países, cuando su destino sea la industria y no el consumo en fresco” ha añadido.

La dirigente socialista ha recordado que estamos hablando de plagas tan graves como la Black Spot o el Citrus Canker y que relajar los controles supone una amenaza innecesaria frente a un riesgo cierto de contaminación y propagación de las mismas.

La resolución aprobada hoy por una amplia mayoría, en la que se incluyen todos los eurodiputados españoles de todos los grupos políticos, se fundamenta en las opiniones científicas de la EFSA y de la EPPO y rechaza las modificaciones propuestas por la Comisión: la mera inspección ocular para los frutos destinados a la industria y la obligación del tratamiento en frío, respecto a la peligrosa plaga T. Leucotreta, tal y como exigen a sus importaciones de cítricos países como USA o Japón.

“Ahora nos queda esperar que el pleno de la cámara, que se celebra entre el 12 y el 15 de diciembre, ratifique esta resolución y que el mensaje que reciba la Comisión Europea por nuestra parte sea de refuerzo efectivo de los controles fitosanitarios en las fronteras de la UE, especialmente cuando nuestros agricultores se ven privados de numerosas sustancias activas en la lucha contra las plagas o cuando directamente no existen y la alternativa es simplemente su destrucción”, ha concluido Aguilera.

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