agrodiariohuelva.es|Lunes, Julio 24, 2017
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La Sierra de Huelva produce 1.700.000 kilos de castañas de alta calidad durante la última campaña de recolección 

castañas

Como atípica se puede calificar la última campaña de la castaña en la Sierra de Huelva. No sólo porque se ha registrado una significativa disminución de kilos cosechados con respecto a la anterior de 2015 (en torno a un 15%), sino porque la climatología ha provocado un importante retraso en la recogida de las distintas variedades.

Según los datos aportados por José Manuel Benítez, secretario de Organización de COAG-Huelva, a agrodiariohuelva.es, en las 3.100 hectáreas de castañares productivos que se contabilizan en la comarca serrana onubense se han recolectado 1.700.000 kilos de castañas durante el último periodo de recogida que se ha prolongado desde octubre hasta diciembre de 2016.

La previsión inicial era igualar o superar los dos millones de kilos cosechados en 2015; sin embargo, como apunta Benítez, “la falta de frío y de precipitaciones a principios de septiembre han propiciado que se redujeran de forma considerable la formación de castañas dentro de los erizos, hasta el punto que en muchos casos solo se ha encontrado un fruto en su interior”.

Asimismo, esta “rara climatología” ha ocasionado un cierto desconcierto a la hora de llevar a cabo el apaño de los frutos de los castañares, sobre todo porque la cosecha de las variedades tempranas, como la Pelona del Barranco de los Nogales y la Sanmigueleña, que se recogen a mediados de octubre, se tuvo que posponer hasta finales de ese mes, y de las variedades tardías, cuya recolección comienza a principios de noviembre, también se demoraron unos 15 días.

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La climatología ha impedido un desarrollo normal de los frutos en los castaños. Dentro de los erizos se han formado escasos frutos.

A pesar de ello, la castaña que se ha recogido este invierno en la Sierra de Huelva ha destacado por su calidad y por su buen estado sanitario, lo que ha provocado, según apunta José Manuel Benítez, “una mayor demanda y que el precio que se ha pagado por un kilo de castaña haya subido entre 10 y 20 céntimos con respecto al año pasado. La media de este año ha oscilado entre 1,20 y 1,30 euros por kilo”.

En la comarca serrana las variedades que más predominan son las tardías (Helechal, Comisaria, Ancha de Alájar y Diego Vázquez) y se destinan casi de forma mayoritariamente a la exportación, ya que tienen un mayor tamaño y se conservan mejor. Las principales empresas receptoras de las castañas onubenses se concentran en Italia y Portugal, mientras que en España sobresalen las situadas en la comunidad gallega y en la provincia de Málaga.

La alta demanda de castañas de la Sierra onubense que se está produciendo en los últimos años se debe a los numerosos daños que la plaga de la avispilla está ocasionando en los castañares de estas zonas; un insecto, por cierto, que “aún no se ha detectado en los castaños centenarios de la Sierra de Huelva”, recalca el representante de COAG-Huelva y experto de este sector, aunque “sí nos afectan otras enfermedades como el chancro y la tinta o seca del castaño”.

Tinta del castaño

En este sentido, reconoce que se ha registrado un “repunte de la enfermedad radicular conocida como la ‘tinta del castaño’, que la produce el hongo phytophthora cinnomomi y que provoca la muerte súbita del árbol. Benítez ha pedido a las administraciones competentes que “tomen carta en el asunto y que realicen de forma urgente un diagnóstico de la enfermedad, al objeto de poner en marcha las medidas preventivas necesarias para paliar los daños que esta plaga está provocando”.

La ‘tinta de castaño’, añade, está afectando a grandes zonas de castañares en La Nava, Galaroza, Cortegana y Fuenteheridos, y en una menor medida a los árboles situados en los términos de Los Marines y Aracena.

Para evitar que nuevas plagas afecten a los castañares onubenses, José Manuel Benítez recomienda que la renovación vegetal que “ya se está produciendo dentro del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche se realice siempre con las variedades autóctonas que tenemos, cuya riqueza genética está avalada y contrastada por los investigadores de la Universidad de Córdoba, para así no poner en riesgo los castaños y mejorar el producto que tenemos y que está muy valorado en el mercado”.

Otra problemática que sufre el sector castañero onubense son los numerosos daños que provocan los ciervos en las nuevas plantaciones. Desde hace ya algunos años, en la comarca serrana se está registrando una superpoblación de estos ungulados que se alimentan, principalmente, de los brotes jóvenes que nacen de las especies arbóreas típicas del bosque mediterráneo. Esta circunstancia, junto con las plagas, está impidiendo que se produzca una renovación adecuada del castañar.

Cooperativas

El presidente de la Sociedad Cooperativa Andaluza Castañera ‘La Esperanza’ de Los Marines, Francisco Javier González, también ha confirmado a agrodiariohuelva.es que en la última cosecha se han recogido menos kilos que en la anterior. En concreto, en la cooperativa se han comercializado unos 110.000 kilos de castañas, mientras que en la campaña de 2015 se contabilizaron unos 160.000 kilos.

Este retroceso se ha debido “a la falta de una polinización adecuada por culpa de las altas temperaturas, de una sequía prolongada y por la ausencia de lluvias en los momentos importantes que hacen engordar a las castañas”. No obstante, el presidente de la cooperativa ha reconocido que el fruto recolectado ha presentado un calibre normal, algo inferior al de la pasada campaña, y “muy sano”.

Prácticamente el 50% de la castaña recolectada por la cooperativa de Los Marines es de la variedad Ancha de Alájar, y después le sigue la Helechal, un 35%, y la Comisaria un 15%.

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La producción de castañas de las cooperativas serranas se destinan a la exportación, sobre todo al mercado italiano.

Aunque han recolectado menos kilos, Francisco Javier González ha estimado que la facturación final se asemejará a la del año pasado, ya que la escasez de castañas en otras zonas de Europa ha conllevado una mayor demanda y, por consiguiente, unos precios más elevados (1,50 euros por kilo recolectado, según sus estimaciones).

Por su parte, el secretario de la Cooperativa Castañera Serrana de Galaroza, Arturo Martínez, ha calificada de “buena” la última campaña, aunque ha matizado que se ha desarrollado de una forma extraña en cuanto a producción, debido al excesivo calor del verano y a que faltó agua al principio del otoño y cuando le hacía falta al fruto para engordar.

La cooperativa, que tiene cedida la comercialización de la producción a un empresario de la comarca, ha cosechado sobre unos 100.000 kilos, según los datos aportados por Arturo Martínez. A pesar de ello, los socios también acabarán con más ingresos que en la campaña de 2015 debido a que “se han pagado unos precios superiores, que han oscilado entre 1,30 y 1,60 euros por kilo recolectado”.

En la Sierra de Huelva se contabilizan unas 5.100 hectáreas de castaños, de las que sólo 3.500 se encuentran en producción. El 40% de la producción se concentra en tres municipios: Galaroza (con unas 733 hectáreas), Castaño del Robledo (700 has.) y Fuenteheridos (600 has.), aunque también cuentan con amplios castañares Los Marines (unas 400 hectáreas), Aracena, Cortegana y La Nava. El 80% de los castaños son centenarios y prácticamente el 75% de la producción está certificada como ecológica.

 

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