agrodiariohuelva.es|viernes, noviembre 17, 2017
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Asaja Huelva anuncia alegaciones al traslado del laboratorio agroganadero de Aracena a Bonares 

La asociación agraria Asaja Huelva presentará las alegaciones que justifican su oposición al traslado del laboratorio agroganadero de Aracena que da servicio a cientos de ganaderos de la provincia mientras que la administración sostiene que existe “infrautilización y duplicidades para defender un simple recorte”.

La asociación agroganadera afirma quen”la Junta de Andalucía pretende cerrar el laboratorio agroganadero radicado en Aracena, en el corazón de la zona ganadera más importante de la provincia de Huelva, y desviar a todos los usuarios a un laboratorio situado en Bonares, a más de cien kilómetros de donde en realidad se ubican las cabañas porcina, caprina, ovina y bovina onubenses”. Un “sinsentido”, califica Asaja, que la administración andaluza “pretende justificar alegando infrautilización y duplicidades que hacen necesaria la reordenación de los laboratorios de la comunidad autónoma, entendiendo por reordenación un simple recorte de servicios que viene siendo la tónica habitual del Gobierno regional” y al que Asaja-Huelva “va a oponerse con todas sus fuerzas presentando las alegaciones pertinentes y tomando cuantas medidas sean necesarias para evitar este claro retroceso en los servicios prestados a los ganaderos de la provincia que además tendrían consecuencias graves a nivel social, económico y laboral en la comarca de la Sierra”.

El laboratorio de Aracena, que está autorizado para el diagnóstico de enfermedades animales y salubridad de sus productos, control de calidad y seguridad alimentaria de piensos y materias primas y control de los medios de producción agropecuaria, presta servicio a cientos de ganaderos de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche y también de la comarca del Andévalo desde que se inauguró en 2009. Las cifras que maneja Asaja Huelva indican que tan sólo en la Sierra se contabilizan 60.000 cabezas de vacuno adulto (sin contar terneros), 70.000 de ovino caprino y 50.000 de porcino ibérico, que precisan analíticas periódicas para detectar enfermedades como la de Aujezsky en el porcino o la muy preocupante tuberculosis bovina, en la que la provincia de Huelva figura además como zona de alta prevalencia. Los análisis, además, son de obligado cumplimiento por los programas de saneamiento dictados por la UE.

En el caso de la tuberculosis, los tiempos de detección de la enfermedad en sangre una vez extraída la muestra hacen imprescindible que el laboratorio se encuentre lo más cerca posible de la cabaña ganadera que se vaya a analizar, puesto que desde que se extrae la primera muestra hasta que se analiza la sangre no pueden pasar más de tres horas. De hecho, antes de existir el laboratorio de Aracena, que se abrió gracias a la lucha de los ganaderos de la zona, las muestras debían viajar cientos de kilómetros hasta la provincia de Córdoba, donde se ubicaba el único laboratorio autorizado para este tipo de pruebas, por lo que en muchas ocasiones se echaban a perder las muestras y era necesario volver a repetir las extracciones, “demorando en el tiempo la detección de las enfermedades y poniendo en serio peligro la salubridad de las explotaciones”, subraya Asaja Huelva.

El desvío de las pruebas de toda la cabaña ganadera de la provincia de Huelva al laboratorio de Bonares, además de resultar perjudicial por la lejanía del mismo, provocará una más que probable saturación del servicio que presta, ya que además este laboratorio realiza análisis vegetales y pesqueros.

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