agrodiariohuelva.es|Domingo, Abril 30, 2017
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Inician actuaciones para restaurar los montes de Aljaraque, Cartaya y Gibraleón afectados por incendios en 2014 y 2015 

La Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ha iniciado las ‘Actuaciones para la restauración del área incendiada en los años 2014 y 2015 en los términos municipales de Aljaraque, Cartaya y Gibraleón’. El proyecto tiene como fin recuperar unas 118 hectáreas de masa de pino en el Campo Común de Abajo, la Cañada del Corcho y Rincón y el Grupo de Montes de Aljaraque, conocido como Dehesa.

Los trabajos se encuentran en una primera fase de corta y retirada de árboles irrecuperables. La delegada territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Rocío Jiménez, ha acudido este miércoles a la Dehesa acompañada de la alcaldesa de Aljaraque, Yolanda Rubio, y de los técnicos que ejecutan el proyecto.

“En esta zona no se aprecia una regeneración natural y se trata de grandes rasos, así que hemos decidido recuperar la cubierta arbolada con especies autóctonas”, ha explicado Jiménez.

La repoblación se llevará a cabo con las primeras lluvias del próximo otoño con pino piñonero acompañado de acebuches, alcornoques y vegetación de ribera como fresnos y sauces. Los ejemplares serán aportados por los viveros de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, que tiene suscritos convenios con los ayuntamientos de estos municipios para la conservación de los montes.

En una fase intermedia entre la retirada de ejemplares quemados y la repoblación, los operarios prepararán el terreno para la plantación. Por otra parte, las cantidades resultantes de la venta repercutirán directamente en el proyecto de restauración, redactado por la Delegación de Huelva y cofinanciado por la administración autonómica y la Unión Europea. El presupuesto de la actuación es de 318.000 euros.

El incendio forestal de 2014 afectó a 108,25 hectáreas del  Campo Común de Abajo, la Cañada del Corcho y Rincón y el Grupo de Montes de Aljaraque, que también sufrió las consecuencias del fuego en 2015, en una extensión menor de 9,73 hectáreas. La amenaza, sin embargo, fue notable porque llegó hasta una pequeña laguna del Paraje Natural Marismas del Odiel. En este área, los primeros trabajos de restauración se acometerán después del verano para no interferir en la reproducción de las aves.

 

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