agrodiariohuelva.es|Domingo, Mayo 28, 2017
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La VIII Feria Internacional de la Caza sitúa a Rosal en el epicentro de un sector que genera riqueza y sostenibilidad en el medio rural 

La Junta de Andalucía ha puesto el acento en el papel trascendental que juega la actividad cinegética y todo lo que la rodea para la dinamización socioeconómica del medio rural y la sostenibilidad ambiental. Con esta defensa ha inaugurado el delegado territorial de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Pedro Pascual Hernández, la VIII Feria Internacional de la Caza de Rosal de la Frontera (FICAR) 2017, un corte de cinta en el que también han participado el alcalde de la localidad, Antonio Carlos Vázquez, y el diputado provincial de Agricultura, Ezequiel Ruiz. La cita, de carácter bienal, coloca así al municipio serrano como epicentro de un “mundo fundamental para la preservación de nuestros montes y que, al mismo tiempo, es una importante fuente de riqueza y empleo”.

El delegado territorial de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Pedro Pascual Hernández, interviene en el acto de inauguración de la Feria.

Sólo en la geografía onubense, de hecho, donde en torno al 78 por ciento de los 10.000 kilómetros cuadrados que conforman su superficie son aptos para la caza, este sector moviliza alrededor de siete u ocho millones de euros al año. Ésta es su carta de presentación en una provincia que, con 23.022 licencias y un censo de 41.868 cazadores, cuenta con un registro de hasta 813 cotos y en la que 85 montes públicos son utilizados para la actividad cinegética. Una realidad y una aportación que, según ha argumentado el responsable de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural en Huelva, “se hace visible” en la octava edición de FICAR.

La feria, en un recinto con medio centenar de stands al que se suman dos espacios adyacentes, aúna, en este sentido, desde exposiciones de cetrería y de rehalas hasta pequeñas empresas de armería, munición, ropa y complementos, marroquinería, taxidermia, cría de aves e, incluso, turismo activo, tiro con arco y gastronomía. “La caza es, en definitiva, una oportunidad para el autoempleo y, por tanto, para una mayor fijación de la población al territorio, a la vez que contribuye de un modo decisivo al equilibrio natural por su implicación en la guarda y seguridad de la superficie forestal, la conservación de caminos o la contención de amenazas como posibles excesos de población que pongan en peligro la vegetación, la flora y la biodiversidad”, ha aseverado Pedro Pascual Hernández.

Recorrido de las autoridades por los stands de la feria.

FICAR 2017, que se alargará hasta el próximo domingo 12 de marzo, es, en esta línea, a juicio del delegado territorial, un “magnífico escaparate” para la promoción de los valores de lo cinegético y, sobre todo, para que las empresas del sector, “esa microeconomía que se ve y que se palpa”, hagan negocio. No en vano, se espera que centenares de aficionados no sólo de la provincia y otros puntos de Andalucía, sino también de Extremadura y Portugal visiten este fin de semana Rosal de la Frontera para disfrutar de un programa que incluye desde exhibiciones de cetrería y presentaciones y concursos de rehalas hasta manejos de ganado y pastoreo o campeonatos de tiro con arco. Todo ello, sin olvidar actividades de senderismo, talleres de cerámica, certámenes gastronómicos y espectáculos musicales.

De igual modo, en paralelo a la VIII Feria Internacional de la Caza de Rosal de la Frontera, se ha celebrado en el salón de usos múltiples del municipio serrano unas jornadas técnicas que han abordado materias como el bienestar animal de los pequeños rumiantes y el porcino, la nueva Ley de la Dehesa o el sistema virtual Itaca. El seminario ha contado con la participación de representantes de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de la Sierra Occidental (Cortegana) y de la organización agraria COAG.

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