agrodiariohuelva.es|Martes, Agosto 22, 2017
banner

Las agrupaciones de defensa sanitaria andaluzas piden agilidad en la entrega de las vacunas de la lengua azul 

lengua azul

La Federación Andaluza de Asociaciones de Defensa Sanitaria Ganadera (FADSG) recuerda que esta semana ha finalizado el período estacionalmente libre de Lengua Azul, lo que significa que desde este momento todos los ganaderos que vayan a movilizar sus animales están obligados a vacunarlos contra la enfermedad. La organización ha recibido numerosas quejas de los ganaderos y asociaciones que la constituyen, ya que la Junta de Andalucía aún no dispone de las dosis necesarias para hacer efectivo el tratamiento.

La administración anunció el pasado año que en 2017 se haría cargo, por tercera vez, de la compra de las vacunas, siendo esta campaña “la única en la que ha tenido claro desde el principio que se iba a responsabilizar de adquirir el tratamiento. Sin embargo, ha sido el ejercicio en el que más se está tardando en poner las dosis a disposición de los veterinarios, tanto de ADSG como de directorio, lo que ha alterado completamente el calendario sanitario  y reproductivo de los rebaños”, aseguran desde la FADSG en un comunicado.

Muchos ganaderos hacen coincidir la aplicación del tratamiento contra la Lengua Azul con la fecha de saneamiento obligatorio de Brucelosis y Tuberculosis. “De este modo se pretende reducir tanto el estrés al que se someten los animales con las actuaciones sanitarias, como lo costes económicos de las mismas. Por ello, mientras esperaban las dosis de la vacuna a muchos ganaderos se les ha pasado la fecha de saneamiento, y además están perdiendo las calificaciones que reconocen sus rebaños como libres de las dos enfermedades sometidas a programas nacionales de erradicación. Ello se traduce en una inmovilización de la explotación además de la pérdida, en vacuno, del derecho a subvención de la actuación sanitaria por la ADSG”, añade la nota..

En línea con lo anterior, el hecho de no disponer de vacuna también daría lugar a una inmovilización de las explotaciones que sacan sus producciones a cebaderos o centros de tipificación. La autoridad competente ha autorizado, sólo, el movimiento a matadero hasta el 31 de mayo. “Esto no resuelve el problema de la gran mayoría de explotaciones de vacuno que no tienen capacidad de cebar en la propia explotación, y no saben qué hacer con los terneros que, para sacarlos, tienen que esperar además de a tener disposición de vacuna, 21 días reglamentarios para revacunarlos antes de realizar el movimiento. Ello significa que el ganadero tiene que soportar los animales en la explotación un mes más desde que tenga las dosis necesarias para poder proceder a vacunarlos”, subrayan desde la Federación.

A todo esto hay que añadir que los ganaderos que se dedican al ovino tienen que comercializar un mínimo de 0,6 corderos por ovejas para cobrar sus ayudas. “El problema es que no pueden vacunar sus rebaños antes del inicio de la gestación, ya que durante el primer ciclo de la misma pueden producirse reabsorciones embrionarias o abortos derivados del estrés del tratamiento. Por ello, el retraso en la entrega de las vacunas les está suponiendo el perjuicio añadido de arriesgar el cobro de estas ayudas”.

Como consecuencia, la FADSG solicita a la administración regional que “sea sensible con las circunstancias derivadas del retraso en la recepción y distribución de las vacunas a las Oficinas Comarcales Agrarias (OCAs), ya que los ganaderos no deben ver perjudicada su actividad por causas ajenas a ellos”. De esta manera, piden que se den instrucciones a las delegaciones provinciales para que sean tenidas en cuenta a la hora de subvencionar las actuaciones a las ADSG en aquellas explotaciones bovinas que debido al retraso de la llegada de las vacunas, han tenido que posponer su saneamiento. Igualmente, pide que se autorice el movimiento de explotaciones no saneadas y/o no vacunadas de lengua azul en 2017, a cebaderos y centros de tipificación, al menos hasta el 31 de mayo, y se solicite al FEGA una excepción con el requisito de comercializar 0,6 corderos por oveja durante este mismo año. “De no autorizarse dichas excepcionalidades se causaría un grave perjuicio a la ya de por sí muy castigada ganadería extensiva bovina y ovina”, concluyen.

La Federación Andaluza de Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganaderas (FADSG), con veinte años de funcionamiento, está integrada por 38 ADSG, las cuales agrupan, a su vez, a 45.000 explotaciones, donde desarrollan su trabajo 340 veterinarios de elevada capacitación profesional, atendiendo al 80% de los censos ganaderos extensivos de toda Andalucía. Las principales funciones que realizan las ADSG son las de vertebración de los sectores productivos, mediante la ejecución de programas sanitarios de lucha contra las enfermedades del ganado, la corresponsabilidad y la interlocución con la Administración.

Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmail