agrodiariohuelva.es|sábado, noviembre 25, 2017
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El consumidor de Reino Unido cada vez demanda más fresa durante todo el año 

El mercado de la fresa y de los frutos rojos en Reino Unido ha crecido y seguirá creciendo en los próximos años, según ha puesto de manifiesto Drew Reynolds, técnico de desarrollo de negocio de la empresa Total Produce. El técnico ha intervenido en el III Congreso de Frutos Rojos de Huelva, ésta es una de las dos conferencias que ha patrocinado Fruit Logistica, la otra ha versado sobre el mercado alemán a cargo de Teunis Sikma de Frutania GMBH.

Los estudios de mercado que ha presentado Reynolds en el Congreso de Huelva muestran que el mercado de consumo de estas frutas sigue creciendo en dicho país y, ello, a pesar del gran paso adelante que se ha dado en los últimos años, pues en 2016 el volumen de ventas de este sector es de 1.124 millones de euros. El técnico ha asegurado que la fresa forma parte del hábito de consumo del ciudadano británico, que demanda este producto, “cada vez, con más frecuencia, en mayor cantidad y durante todo el año”, por ello los distribuidores deben salir a buscarlo fuera de sus fronteras. La demanda pide un fruto de sabor dulce, color rojo claro (no oscuro), consistencia y larga vida útil.

Las previsiones de aumento de consumo de fresas en Reino Unido estiman que se llegará a 2020 con ventas que se aproximarán a los 2.000 millones de euros; sólo en los dos últimos años han crecido en 300 millones de euros. Reynolds asegura que los frutos rojos forman ya parte de la dieta básica de los británicos y los factores que lo han hecho posible son que reclama una fruta de calidad y con cualidades saludables. “Lo que no le importa es la procedencia del producto, está habituado a verlo en las líneas comerciales y lo mete en la cesta de la compra”.

El consumo mayoritario es de fresa, sobre el 52%; el arándano ha adelantado a la frambuesa situándose con un 25%  y un 20%, respectivamente; y la mora representa el 3% restante.

Los proveedores de frutos rojos tradicionales para Reino Unido han sido España y Holanda, sin embargo en los últimos años han entrado en competencia con Marruecos, Sudáfrica, Kenya, Portugal y la misma producción de Reino Unido que también sigue aumentando. La campaña local se desarrolla entre los meses de mayo y octubre.

El brexit

La dependencia europea del sector británico de las berries es uno de los motivos por los que la próxima salida de Reino Unido de la UE tiene muy preocupadas a las empresas distribuidoras británicas, a las grandes superficies comerciales y la medianos y pequeños comerciantes. Reynolds no se ha atrevido a vaticinar qué pasará ni las consecuencias que la decisión política de dejar la UE puede tener en Reino Unido y sus relaciones comerciales pero si ha sido tajante al afirmar que “si no se dan los pasos adecuados y si no se lleva a cabo una acción coordinada entre los implicados, saldremos perdiendo todos”.

Sobre esta cuestión, Drew Reynolds se ha centrado en dos aspectos que para el sector británico de berries son primordiales y que pueden verse seriamente perjudicados por el Brexit. Uno, es la mano de obra inmigrante que “es fundamental para las campañas agrícolas locales; sin esta mano de obra será imposible trabajar”, ha señalado. Y el segundo, es la adquisición de planta, que procede mayoritariamente de Europa, fundamentalmente de Holanda y España; “sin una partida suficiente de planta con garantías sanitarias no podremos seguir adelante”.

Los productores británicos

La campaña de fresa en Reino Unido se desarrolla durante el verano, entre los meses de mayo y octubre, se podría decir que toman el relevo de la campaña onubenses que básicamente transcurre entre los meses de noviembre y mayo-junio. Los productores británicos cuentan con variedades muy diferentes a las que se cultivan en Europa: elsanta, sonata, malling centrum y magnum. Las dos primeras están en declive frente a las dos segundas.

El sector de fresa británico se caracteriza por una decidida inclinación a la automatización. El cultivo en suelo, prácticamente, no existe pues los productores se han volcado en la hidroponía si suelo en invernaderos lo que permite un control alto sobre la evolución del cultivo y facilita la recolección. Drew Teynolds señala que la robótica se generalizará en breve en estos cultivos y, aunque cree que será difícil su aplicación a la recolección, no descarta que llegue, “al menos será un objetivo a cumplir”, ha añadido.

Los envases de la fruta se han estandarizado y domina el termosellado que garantiza la mínima manipulación para consumir la fruta más sana e higiénica posible, al menos, ésta es la visión del consumidor británico.

 

 

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