agrodiariohuelva.es|lunes, diciembre 18, 2017
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El moguereño Manuel Díaz ha patentado 9 prototipos durante sus 30 años de trabajo en Covefex 

Manuel Díaz Rodríguez está a punto de jubilarse y aunque no es agricultor su actividad laboral ha estado muy vinculada a la agricultura. Desde 1987 su empresa Covefex en Moguer viene siendo una industria auxiliar de la agricultura de la provincia de Huelva y más concretamente de la moguereña donde la firma tiene abierta su sede social y las instalaciones industriales.

Manuel Díaz junto a un carrito que incorpora una romana tradicional.

Su trabajo ha sido el diseño y fabricación de maquinaria agrícola fundamentalmente. Durante los últimos 30 años ha diseñado maquinaria agrícola que le ha llevado a sumar 9 patentes, la mayoría vinculada a la producción fresera, aunque muchos de los modelos los ha ido adaptando para las distintas producciones de frutos rojos y fruta de hueso.

Sus inicios labores en los departamentos de montaje del polo químico industrial de Palos fueron fundamentales para vincularse a la agricultura, sector laboral de su padre. También fue determinante su habilidad manual e ingenio para trabajar en el taller en busca de soluciones para la actividad agrícola y el tesón “porque cuando me empeñaba en que una cosa saliera no paraba hasta dar con la solución, me he pasado muchas horas en este taller y aquí seguiré porque me gusta, aunque a otro ritmo”, asegura.

Una de las primeras máquinas que salieron de su taller fue un modelo de utilidad de máquina lomadora que deja montado el lomo, incorpora el sistema de desinfección, de riego y coloca el plástico. Este modelo a lo largo de los años se fue perfeccionando hasta hacer al mismo tiempo tres lomos o caballones. Los nuevos plásticos elásticos que recortaban costes agricultores fue uno de los problemas que desplazó el invento ya que no pudo financiar su remodelación.

A la derecha un carro adaptado para fruta de hueso.

También ideo una segadora en colaboración con la empresa pública Egmasa. Fabricó 6 máquinas para recoger los plásticos, las cintas y deshacer los lomos.

Los carritos para la recolección de frutos rojos también fueron objetivo de su trabajo, tiene multitud de modelos adaptados a las distintas circunstancias que le pedían los agricultores. Los primeros fueron modelos sencillos y móviles; uno de ellos incorpora una rueda de hierro para deslizar bien en terrenos embarrados y otro lleva una romana para poder pesar la fruta en el campo de forma mecánica para preservar el principio de sostenibilidad que requiere esta producción; otro está adaptado para la fruta de hueso, concretamente “se hizo para colocar melocotón en la caja y evitar posteriores manipulaciones de la fruta”, explica Manuel Díaz.

Esta evolución y mejora de los prototipos queda patente en el precio; el más sencillo se queda en unos 20€/mientras mientras que el más complejo puede llegar a 200€/unidad. “El agricultor siempre quiere lo mejor pero tiene que ser lo más barato posible y, la mayor parte de las veces, eso es imposible”, relata.

Su objetivo ha sido buscar soluciones.

En las instalaciones de Covefex todavía quedan montañas de modelos fabricados que no han tenido salida y maquinaria para trasladar palés tanto en el campo como en nave.

La última etapa laboral de Manuel Díaz Rodríguez en Covefex ha sido solitaria pero la empresa conoció tiempos de bonanza en los que hubo hasta una veintena de trabajadores en plena actividad, la última crisis económica fue la puntilla para la planta de fabricación, etapa que Manuel Díaz da hoy por superada y está dispuesto a no volver a repetir; ahora piensa en la jubilación y disfrutar tiempo en familia.

 

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