agrodiariohuelva.es|jueves, enero 18, 2018
banner

Bodegas Riojanas pionera en el uso del sistema ‘Field Monitoring’ de Bosch en viñedos 

En consonancia con el eslogan de Bosch “Innovación para tu vida”, la empresa líder en fabricación de sensores no ha querido dejar de lado un sector, como el agrícola, que hace posible que podamos alimentarnos diariamente. Un sector que representa, según el último dato de la FAO, aproximadamente el 4% del valor agregado del PIB mundial. Se trata de una actividad económica muy tradicional pero, al mismo tiempo, con un gran potencial de beneficios y reducción de costes de producción gracias a la aplicación de la más avanzada tecnología de conectividad. Es por ello, que Bosch ha creado la start-up Deepfield Robotics, que desarrolla y comercializa sensores para monitorizar cultivos.

Pablo Orio y Estefanía Hernández durante la instalación.

En esta apuesta, la compañía ya está presente en España en cultivos muy importantes como son el del tomate, el espárrago, el olivo, los cítricos o la fresa. Aún le faltaba por explorar el sector vinícola, y lo ha hecho de la mano de una de las bodegas más prestigiosas y con mayor reconocimiento nacional e internacional como es el Grupo Bodegas Riojanas. Esta empresa, fundada en 1890 por las familias Frías y Artacho, es una de las 13 bodegas centenarias de La Rioja y participó, en 1925, junto a otras bodegas, en la creación de la D.O. Rioja.

El encuentro entre el personal del Grupo Bodegas Riojanas y Bosch tuvo lugar a principios de diciembre. El presidente del grupo riojano, Santiago Frías, y el director de proyectos de I+D de las bodegas, Pablo Orio, recibieron en sus instalaciones de Cenicero al presidente de Bosch para España y Portugal, Javier González, y al equipo de Nuevos Negocios de Bosch: Emma Nogueira, directora del departamento y Estefanía Hernández, responsable de Smart Agro. En esta visita, ambas entidades compartieron impresiones sobre los nuevos desarrollos que Bosch está llevando a cabo en el ámbito del Smart Agro, las apuestas de Bodegas Riojanas por el I+D y también las posibles necesidades de desarrollo.

Maridaje de tecnología con cultivos

En su búsqueda por obtener la mejor uva para continuar ofreciendo unos vinos de calidad, la bodega lleva aplicando las nuevas tecnologías desde 1980, lo que la convierte, en este sentido, en pionera, destinando 400.000 euros al año a proyectos innovadores.

Este año, una de las actividades puestas en marcha por la bodega es la instalación del sistema “Deepfield Connect ® – Field Monitoring” desarrollado por Bosch, que permite hacer un seguimiento permanente de la parcela en la que el sensor se encuentra instalado. Gracias a la “App” que lo acompaña, los datos, que están disponibles en cualquier momento y desde cualquier lugar, resultan muy fáciles de interpretar y ayudar así a tomar las decisiones correctas que eviten situaciones críticas.

La instalación se llevó a cabo en uno de los viñedos de Cenicero, concretamente en “Monte Real”, donde se pudo comprobar otras de las grandes ventajas del sistema: facilidad y rapidez de instalación y puesta en marcha. Apenas media hora después de colocar la batería y terminar de conectar los sensores, ya estaban disponibles los datos en el smartphone.

Alarmas para evitar grandes pérdidas

El trabajo del campo es muy sacrificado y, además, depende de muchos factores, entre ellos la climatología, que no se puede controlar, pero que sí se puede medir. Con el sistema “Field Monitoring” el productor tiene disponibles en su smartphone, en cualquier momento y lugar, los valores de temperatura y humedad ambiente, así como la humedad del suelo, de tal manera que con la configuración de alarmas que permite la “App”, podrá reaccionar a tiempo y prevenir riesgos de sobrecalentamiento, altas humedades, escasez de agua y heladas.

Durante la instalación del sistema, Pablo Orio comentó que el 28 de abril de este mismo año hubo una fuerte helada en el corazón de La Rioja Alta, con temperaturas de hasta 3 grados bajo cero, lo que provocó multitud de pérdidas”. Por su parte, Santiago Frías explicó cómo “las temperaturas mínimas helaron las yemas recién nacidas de las viñas, afectando a un total de 15.000 hectáreas, es decir, al 70% de las dedicadas al cultivo del viñedo de La Rioja, lo que se tradujo en unas pérdidas de alrededor de 40 millones de euros”.

Instalación del sistema “Deepfield Connect ® – Field Monitoring” completada en el viñedo.

Según apuntó Javier González, “Ahora, con la solución “Deepfield Connect® – Field Monitoring” el grupo bodeguero podría evitar este año esas pérdidas. Si además de nuestra solución que controla las inclemencias meteorológicas con una información más precisa, se implementa con otras medidas como, por ejemplo, un sistema de riego por aspersión que entre en funcionamiento en el momento que la alarma avise del riesgo de helada, se evitarían que las yemas se puedan helar, mejorando la rentabilidad de la bodega”.

Otra de las funcionalidades de la solución de Bosch es la optimización del sistema de riego, de forma que, gracias a la sonda de humedad del suelo con la que cuenta dicha tecnología, se pueda hacer un uso más eficiente de los recursos hídricos, avisando al productor cuándo debe encender o apagar el sistema de riego en función de las necesidades del cultivo, evitando así el derroche del agua.

Precisamente este 2017 ha sido el año más seco desde 1965 lo que afecta directamente a la agricultura ya que, según el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente el 85% del agua de España se utiliza en la agricultura y la ganadería. El nivel de agua embalsada total en la comunidad de La Rioja se sitúa en torno al 14%, una cifra amenazante que puede suponer la reducción de la cosecha de uvas.

 

Facebooktwittergoogle_pluslinkedinmail