agrodiariohuelva.es|martes, enero 16, 2018
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La fortaleza del sector porcino y la caída de las cotizaciones de los piensos evitan el desplome de la Renta Agraria por la grave sequía, según COAG 

El estudio realizado por el departamento de Economía Agraria de COAG sobre la primera estimación de Renta Agraria en 2017 del Ministerio de Agricultura subraya que la fortaleza del sector porcino y la caída de las cotizaciones de los piensos han  evitado el desplome de la Renta Agraria por la grave sequía. “La estadística dice que si tu vecino tiene dos tractores nuevos y tú ninguno, ambos os habéis comprado uno. Es lógico que los agricultores nos indignemos cuando los datos oficiales son excesivamente triunfalistas en un año marcado por una histórica sequía y la escasez de agua para regadío. Sin agua no se pueden sacar adelante las cosechas y las subidas de precios no sirven para compensar la significativa caída de la producción. Hablamos de un año aciago para las explotaciones más profesionalizadas”, ha lamentado Miguel Blanco, secretario general de COAG.

Según las estadísticas oficiales, la Renta Agraria total en términos reales durante el año 2017 ha experimentado un ascenso del 4% respecto a 2016. Este incremento obedece fundamentalmente a un aumento del valor en la producción animal (cifra récord con  49.192 millones de euros) por la subida de precios en sectores tan potentes como el porcino (+10,6%), tercera en importancia tras frutas y hortalizas, y aves (pollo y pavo + 10,7%).

A todo ello, se  une el descenso de los costes de producción del 1,3%, por unos menores precios en piensos, ( influencia de las cotizaciones internacionales a la baja de las materias primas), rúbrica que marca la tendencia global de esta partida por su elevado peso sobre el resto de gastos (49,4%). El análisis pormenorizado desvela que tras, el dato de reducción de costes, se esconde una subida de la energía y lubricantes del 8,8% y de los servicios de intermediación financiera ( banca) del 7,4%, entre otros.

Cae un 1,4% el valor de la producción agrícola por el efecto de la sequía en las cosechas de cereales ( -28%), vino ( -14%) y olivar (-8,2%), que evitan una caída más acusada por la tendencia al alza de los precios. El dato de patata toca suelo, tras una reducción de los precios durante la última campaña del 49%. Comentario aparte merecen las frutas y hortalizas que, según la primera estimación del MAGRAMA, han experimentado una subida de los precios del 0,7% y el 7,2% respectivamente. Sin embargo, los precios percibidos por los agricultores han caído más del 50% respecto a la campaña anterior, pasando en el caso de la fruta de hueso de unas cotizaciones medias en el campo en 2016 de 0,64€/kg a 0,29€Kg en el presente ejercicio.

Si bien en el periodo 2013-2017 la renta agraria ha recuperado un 11,2% de su valor, en los últimos 15 años la evolución ofrece una foto menos triunfalista: desde 2003, agricultores y ganaderos han perdido un 11,5% de su renta real.

 

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