
Ejemplo de Olivares Vivos.

Ejemplo de Olivares Vivos.
Hace diez años, SEO/BirdLife comenzó a trabajar sobre una idea que entonces suponía un importante cambio de enfoque. La biodiversidad no tenía por qué ser una limitación para la agricultura, sino que podía convertirse en parte de la solución para mejorar la sostenibilidad y un futuro económico.

Clausura de 10 Años de Olivares Vivos con la intervención de Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEOBirdLife.
Una década después, la ONG decana en la conservación de la naturaleza en España ha celebrado en Madrid el encuentro ‘El campo que viene. El gusto por la biodiversidad‘, un evento conducido por Jacob Petrus, presentador de Aquí la Tierra, en el que se ha puesto en valor el recorrido desde la ciencia y el campo hasta el mercado, la cocina y los consumidores.
La directora Ejecutiva de SEO/BirdLife, Asunción Ruiz, ha sido la encargada de inaugurar el acto con estas palabras: «Con Olivares Vivos hemos demostrado que la transición ecológica sólo será posible si cuenta con quienes trabajan la Tierra cada día. Nadie cuida mejor un territorio que quien vive de él. En estos tiempos de incertidumbre, la mayor innovación es recuperar lo esencial y hacerlo mejor. Debemos entender que producir alimentos no es solo una actividad económica, sino un acto de equilibrio con la naturaleza».
El estudio de LIFE Olivares Vivos+, realizado en 19 olivares de España, Portugal, Italia y Grecia, generó más de 330.000 registros e identificó al menos 1.600 taxones. Sus resultados confirman el gran valor del olivar mediterráneo para la biodiversidad y muestran, al mismo tiempo, que la pérdida de cubierta herbácea y la simplificación del paisaje reducen esa riqueza.
El trabajo revela además que los olivares semiáridos pueden mantener niveles de biodiversidad comparables, e incluso superiores, a los de zonas mediterráneas más húmedas, un resultado especialmente relevante ante el cambio climático.
SEO/BirdLife quiso dar un paso adicional y estudiar también otro aspecto clave en el modelo de producción y consumo. Si la biodiversidad recuperada podía medirse en el campo, la ONG ha estudiado cómo es entendida y valorada por quienes compran los alimentos. La investigación para conocer la percepción de los consumidores ha sido una de las más amplias realizadas en torno a esta cuestión. Incluyó 30 grupos de discusión y 8.400 encuestas realizadas en 10 países de tres continentes, además de diferentes ensayos sobre la forma de comunicar la biodiversidad.
Los resultados muestran que los consumidores asocian la biodiversidad con conceptos positivos como naturaleza, vida, salud o equilibrio, aunque todavía existe una importante confusión entre biodiversidad y términos como ecológico, natural o sostenible. Precisamente por ello, la investigación señala la importancia de ofrecer mensajes claros, datos concretos, especies reconocibles, trazabilidad y respaldo científico.
El distintivo Olivares Vivos fue percibido en estos trabajos como diferenciador, atractivo y auténtico, reforzando una de las principales apuestas del proyecto: que la recuperación de biodiversidad pueda ser reconocida también en el mercado.
La divulgadora gastronómica Claudia Polo ha protagonizado un showcooking concebido para trasladar a los platos una de las principales ideas del evento: lo que ocurre en el paisaje también forma parte de la historia de los alimentos que consumimos.
Guiada por el concepto “El Gusto por la Biodiversidad”, creado por SEO/BirdLife, Polo ha puesto en valor los alimentos capaces de contar de dónde vienen y cómo han sido producidos, así como la importancia de que los consumidores puedan incorporar la biodiversidad entre los valores que orientan sus decisiones de compra.
El encuentro ha finalizado con una degustación elaborada con productos procedentes de Olivares Vivos y Secanos Vivos, la iniciativa con la que SEO/BirdLife ha comenzado a transferir a cereales y viñedo el conocimiento generado durante estos años en el olivar.
“Durante estos diez años hemos aprendido que recuperar biodiversidad no consiste simplemente en plantar árboles, poner cajas nido o dejar más vegetación. Se trata de cambiar la forma de entender el campo: medir, recuperar, comprobar qué funciona y conseguir que ese esfuerzo tenga también un reconocimiento para quien produce. El Gusto por la Biodiversidad resume precisamente ese viaje. Queremos que la biodiversidad que vuelve al campo llegue también hasta el consumidor y que elegir un alimento pueda ser, además, una forma de apoyar el paisaje que queremos”, ha señalado José Eugenio Gutiérrez, director del proyecto LIFE Olivares Vivos + y responsable de Sistemas Agroalimentarios y Desarrollo Rural en SEO/BirdLife.
Desde 2015, y con la financiación de dos proyectos LIFE, Olivares Vivos ha desarrollado y puesto en marcha un modelo de olivicultura innovador nacido del consenso entre agricultores, científicos y conservacionistas. Ahora, desde el proyecto LIFE Olivares Vivos+ (2021-2026), se ha trabajado en acelerar la difusión del modelo por las principales regiones olivareras europeas, extenderlo a otros productos (como la aceituna de mesa) y transferirlo a otros cultivos como el almendro, el viñedo y los cultivos herbáceos en secano (Secanos Vivos).